5 ideas para viajar en auto con niños y no desear que se hubieran quedado con la abuela

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Un poco de humor para estas propuestas de supervivencia para padres:

- Llevá comida y entretenimientos: según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) debemos tener galletas, frutas y botellas de agua. Para los más pequeños preparar biberones, postres o yogures y algo de ropa. Los entretenimientos (juguetes, música o películas) resultan fundamentales cuando el viaje es largo, porque pueden sentirse nerviosos y encontrarse muy incómodos dentro del coche.bebes niños viaje auto

- Está atenta a vómitos y mareos: lo mejor es no darles una comida demasiado copiosa ni tampoco muy ligera. Se recomienda llevar bolsas de plástico o toallas y, por supuesto, un botiquín de primeros auxilios. Si se sienten mareados, lo ideal es detenerse inmediatamente para airear el vehículo y esperar el tiempo que sea necesario. No suministrar ningún medicamento sin la prescripción del médico.

- Seguridad: deben ir atados y en sus sillas para bebés o niños, de manera que permanezcan en su sitio ante la posibilidad de maniobras imprevistas.

- Planificá las detenciones cada dos horas o cada 200 kilómetros recorridos. Mantener siempre el control sobre ellos en lugares concurridos y nunca dejes a los pequeños solos en el automóvil.

- Contáles sobre el viaje: los chicos deben conocer el lugar de destino, a dónde van, qué actividades van a realizar y dónde se van a alojar.

Fuente: La Voz del Interior

¿Cómo enseñar a los niños a comer alimentos saludables?

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En un estudio reciente se revelo que en España casi uno de cada seis niños de entre 6 y 12 años padece obesidad, y a una cuarta parte de quienes no han cumplido 24 años la balanza les advierte de que pesan más de lo adecuado.
¿La razón? El excesivo consumo de alimentos ricos en grasas y de dulces, y la tradicional reticencia de los niños a ingerir fruta, pescado y hortalizas. Las nuevas costumbres de niños y jóvenes, más sedentarias que las de generaciones anteriores, y la escasa actividad física completan este explosivo cóctel que hipoteca la salud de muchos niños y jóvenes.

Estrategias para enseñar una alimentación saludable – ¿Premiar o no premiar?

Especialistas en nutrición infantil de las universidades de Surrey y Gales, ambas en Reino Unido, acaban de publicar una investigación en la que concluyen que usar dulces y postres como “sistemas de recompensa en forma de alimentos puede incrementar aún más las preferencias de los niños por el postre o los dulces, pues el emparejamiento de dos comidas se traduce en que la comida de recompensa se considere más positiva que la de acceso”.

Otros especialistas aseguran que en ciertas circunstancias los premios pueden aumentar la disponibilidad para modelar la conducta alimentaria, pero sugieren ofrecer recompensas no alimentarias, como el reconocimiento (“estoy muy orgulloso de ti”, “estás aprendiendo mucho”) o pequeños objetos, como pegatinas o un lápiz de colores cuando consiguen éxitos, en otras palabras, cuando comen lo que preferirían no comer.

Sin embargo, la mayor responsabilidad en el aprendizaje alimentario y en los buenos habitos del niño están en su entorno cercano: padres, hermanos y abuelos que son quienes serán su ejemplo en todo, incluyendo en sus hábitos alimentarios.

Algunas ideas para introducir frutas, verduras, legumbres y Pescado en la alimentación de los niños:

- Frutas al alcance de la mano: poner frutas en la mochila, en la lunchera, llevarlas en el auto cuando sale la familia, etc. Las manzanas, bananas y mandarinas son ideales para comer en cualquier lugar y a cualquier hora.

- Frutas a la vista: tener una frutera o bowl en la cocina a la vista y siempre lleno de variedad de frutas. Naranjas, bananas, manzanas, uvas o las frutas de estación conformarán un collage de colores atractivos para que el niño busque comer saludablemente.

- Aprovechar las estaciones: cada época del año tiene sus productos. Aprender a aprovechar estas ofertas ayudará también a la economía familiar.

- Verduras y frutas crudas y cocinadas: las frutas pueden comerse frescas o en compota, las verduras puede aparecer en ensaladas o en preparaciones cocidas.

- Pescados: para incentivar el consumo en niños pequeños puede optar por los que vienen sin espinas o comenzar por los enlatados.

- Legumbres: junto a los cereales y frutos secos concentran en sí mismos todos los elementos nutritivos para convertir el menú infantil en equilibrado. Además pueden ser comidos fríos o calientes.

- Presentaciones atractivas: a veces se puede volver apetitosa una comida mostrando una nueva manera de consumirla. Armar brochettes con la fruta, hacer ensaladas de verdura de muchos colores, distribuir las piezas de comida de una manera original o jugar con las formas de cortado de los alimentos.

- Adultos como ejemplo: mostrar a los niños que se come saludablemente y variado es la mejor manera de hacer que coman todo tipo de alimento, cosa que no sólo les servirá en su infancia sino que los hará conservar esos hábitos en su vida adulta.